1.Qué es PuntoOrigen
PuntoOrigen es el lugar donde una pyme chilena abre su tienda, la comparte por WhatsApp y recibe pedidos. Nosotros ponemos la vitrina, el cobro y el camino del paquete; lo que se vende es del vendedor, no nuestro.
Eso importa para entender el resto de esta página: cuando compras, le compras a una persona con nombre, comuna e historia. Nosotros nos hacemos cargo de que esa compra funcione.
2.Comprar
- Eliges productos y los agregas al carro.
- Escribes tus datos de contacto y la dirección de despacho.
- Pagas.
- Recibes un código de pedido —algo como PO-ABC234— con el que sigues el paquete sin tener que crear una cuenta.
Un pedido por tienda
Si tu carro tiene miel de Curicó y un chaleco de Chiloé, al pagar se divide en dos pedidos, uno por cada tienda. No es un detalle técnico: cada paquete lo despacha una persona distinta, desde un lugar distinto, y cada uno tiene su propio despacho y su propio seguimiento.
El precio y el despacho
Los precios están en pesos chilenos, sin decimales. El costo de despacho se calcula y se muestra antes de que pagues, nunca después.
Sobre la boleta: por definir: quién la emite, el vendedor o la plataforma.
Se te reserva el stock por 30 minutos
Al crear el pedido, esas unidades quedan apartadas para ti. Si no pagas dentro de 30 minutos, el pedido se cancela solo y los productos vuelven a la vitrina. Así el último tarro de miel no queda congelado por alguien que cerró la pestaña y no volvió.
3.En qué va tu pedido
Cada pedido pasa por estos estados, y siempre en este orden. Los ves en la página de seguimiento con tu código.
- Esperando pago
- El pedido existe y el stock está reservado, pero todavía no se paga.
- Pagado
- Llegó la plata. Recién acá el vendedor puede empezar a preparar.
- Preparando
- El vendedor está armando el paquete. Es un paso opcional.
- Entregado al courier
- El vendedor dejó el paquete en la sucursal y mostró su código.
- En camino
- El courier lo tiene y va en ruta.
- Entregado
- Llegó a destino. Acá termina el pedido.
Un pedido también puede terminar cancelado (nunca se pagó, o se anuló antes de que saliera) o reembolsado (se pagó y se devolvió la plata). Ver cambios y devoluciones.
4.Vender
Abrir la tienda no cuesta nada y no hay mensualidad. Son tres cosas: publicar, despachar y cobrar.
Publicar
Sacas una foto, pones el precio, dices cuántas unidades tienes y cuentas tu historia. Tu tienda queda en una dirección corta —puntoorigen.cl/tu-tienda— que puedes mandar por WhatsApp.
Esa dirección no se puede cambiar una vez publicada, porque el link ya anda dando vueltas en conversaciones que no controlas. Elígela con calma.
Despachar
Cuando te compran, te avisamos. Llevas el paquete a la sucursal que te indicamos en el mapa y muestras un código en el celular. No tienes que imprimir nada ni tener impresora.
Cobrar
El comprador paga en la web y el monto queda a tu nombre. Ver comisión y pagos.
Qué puedes vender
Productos con alguien detrás: los que haces, cultivas o cocinas, y también los que eliges y vendes en tu tienda. Alimentos, artesanía, textiles, cosmética natural, madera, cuidado personal. Lo que pedimos siempre es la historia —quién está detrás, dónde y cómo—, porque es lo que distingue esto de un catálogo cualquiera. Lo que no entra está en los términos y condiciones.
Sobre impuestos: por definir: si necesitas RUT e inicio de actividades para vender.
5.Comisión y pagos al vendedor
Abrir la tienda es gratis, publicar es gratis y no hay cobro mensual. Solo se cobra cuando vendes.
- La comisión es de 10% y se calcula sobre el valor de los productos.
- No se cobra comisión sobre el despacho. Cobrarte un porcentaje de la tarifa del courier sería cobrarte por plata que nunca fue tuya.
- La comisión se fija en el momento en que el pedido se paga y queda congelada ahí. Si mañana cambiamos la tasa, tus pedidos viejos no cambian.
- Si un pedido se reembolsa, la comisión de ese pedido también se reversa.
El saldo a tu favor se acumula y lo ves en tu panel. Se transfiere por definir: cada cuánto se hace la transferencia.
6.Stock: por qué no te pueden vender dos veces lo mismo
Si te queda una unidad y dos personas la compran en el mismo segundo, solo una compra queda hecha. La otra ve el producto agotado antes de pagar, no después.
Es la regla que evita la peor conversación posible para un vendedor nuevo: tener que escribirle a alguien que ya pagó para decirle que no había.